Durante el mes de junio, también conocido como el mes de la diversidad, vemos a muchas empresas aplicar la combinación de la bandera arcoíris en sus marcas. Esto como una muestra de su compromiso con la comunidad LGBT+; sin embargo, hablar de compromisos de este tipo es algo que no puede limitarse al uso de banderas o logotipos multicolores.
Es muy importante que las organizaciones no entiendan esto como una tendencia «decorativa» sino como la necesidad de impulsar acciones sistémicas y un compromiso real con la diversidad. Compromiso que, además de cualquier narrativa, solo se puede demostrar en la práctica cotidiana.
Reflejar el compromiso con la comunidad LGBT+ es cuestión de decisiones y políticas empresariales tangibles. Un interesante ejemplo de esto es la multinacional suiza de alimentos Nestlé, que promueve la equidad laboral mediante un ecosistema corporativo favorable; un entorno en el cual todas las personas reciben un trato con dignidad y respeto.
¿Cómo ha hecho Nestlé para proyectarse como una empresa libre de discriminaciones por orientación sexual, etnia, discapacidades, expresión de género e identidad? Un análisis de Expok señala 5 estrategias claves:
1. Respeto y suscripción de iniciativas internacionales
El compromiso con la diversidad es un tema complejo y merece la atención de expertos. Por esta razón, para impulsar un comportamiento consciente es necesario dejarse guiar por expertos y organismos internacionales. En este ámbito, Nestlé aplica los Principios de Conducta de las Naciones Unidas que le permiten abordar el tema desde una perspectiva responsable.
Además, para promover buenas prácticas en la consolidación de espacios laborales comprometidos con la diversidad, la multinacional suiza también colabora con el Comité LGBT+ del país europeo y con el Grupo de Diversidad e Inclusión de la comunidad LGBT+ del Pacto Mundial de las Naciones Unidas.
La participación de empresas en este tipo de espacios representa una gran oportunidad para compartir e intercambiar conocimientos y experiencias. Como resultado de estas integraciones es posible la construcción de un mundo más incluyente, considerando la gestión del conocimiento como el activo más importante de toda organización.
2. Políticas no discriminatorias
Puede parecer algo obvio, pero comprometerse con la inclusión e integrar una política de no discriminación debe ser una prioridad de toda compañía. De hecho, la mejor manera de integrar y llevar sus compromisos a la práctica es insertarlos como criterios claves en la toma de desiciones.
Esta es una manera efectiva de que presentes y futuros integrantes de la organización sepan sobre los comportamientos que son aceptados o inaceptables. Recordemos que el conocimiento y el entendimiento de los valores organizacionales son la base sobre la cual se construye toda identidad corporativa. No está demás enfatizar que este proceso depende mucho de la calidad de los procesos comunicacionales que se ejecuten para garantizar tal entendimiento.
Un buen ejemplo de esto es el Código de Conducta Empresarial de Nestlé. Instrumento que en su Artículo 12 detalla la cero tolerancia a la discriminación por motivos de origen, nacionalidad, religión, raza, edad, género u orientación sexual. En este punto merece la pena destacar la claridad y objetividad de la redacción, lo cual suele representar una ventaja al momento de socializar este tipo de contenido al interior de muchas organizaciones.
3. Políticas laborales incluyentes
No solo sancionar o expresar el rechazo de prácticas discriminatorias es necesario. Más importante aún es promover la inclusión tomando en cuenta distintas realidades y las necesidades de las personas al momento de implementar políticas laborales.
En el caso de Nestlé, esto significa que la empresa no se limita a contratar colaboradores que formen parte de la comunidad LGBT+, sino que ejerce sus políticas de manera equitativa. Por ejemplo, el respeto al matrimonio y cuidado parental mediante la Política de Maternidad y Paternidad Global que lanzó en 2019 y que es neutral en cuanto a género. En este punto, si bien la iniciativa es prometedora, es necesario precisar que en el sitio web de la empresa no hay información puntual sobre su aplicación en cada región.
4. Capacitación y sensibilización interna
Un reto para toda organización es garantizar un entorno laboral seguro y favorable para sus colaboradores, mas aún tratándose de género u orientación sexual. Hay mucho que hacer en cuanto al fomento de una cultura de respeto por la diversidad.
Por esta razón, toda empresa que manifieste su compromiso con la comunidad LGBT+ o la erradicación de cualquier otro tipo de discriminación, está en la obligación de capacitar y sensibilizar a su personal, inclusive en un plano inconsciente. Según el análisis de expoknews, en el caso de Nestlé, existe una red interna mundial denominada ID Room LGBTI+ dedicada a la promoción de la inclusión a través de eventos y talleres específicos.
5. Diversidad en la estructura organizacional
Una empresa que integre en su estructura un puesto dedicado a la prevención de la discriminación es algo poco común en la actualidad. Este es un esfuerzo en el cual Nestlé tiene un acierto a través de la figura de Chief Diversity Officer (CDO), espacio creado con el propósito de «construir una empresa más incluyente y diversa que refleje la pluralidad social de los consumidores», según Francisco Mualim, CDO de Nestlé México.
En conclusión, que Nestlé y otras empresas emprendan este tipo de acciones -siempre y cuando se apliquen- habla muy bien de su compromiso con sectores tradicionalmente discriminados. Promover activamente la equidad y la igualdad de oportunidades para todes, es una premisa que toda organización está llamada a cumplir por el bien de quienes las integran y de quienes son su razón de ser, clientes y usuarios.
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